Lacy Duarte Pintora uruguaya

La infancia en el campo por la artista uruguaya Lacy Duarte

Unos días después de escribir sobre Petrona Viera, me acordé de otra artista uruguaya: Lacy Duarte. Tal vez porque tenía presente en la memoria las pinturas de Lacy sobre niñas en el campo. De alguna manera, los juegos infantiles pintados por Petrona me remitieron a esa otra infancia, tan distinta, retratada por Lacy. La obra de Duarte, multidisciplinar y cautivante, ha pasado por la instalación, la pintura y el arte textil, y llegó a representar a Uruguay en la Bienal de Venecia en 2005. Sin duda, Lacy se encuentra entre los artistas famosos uruguayos.  

La historia de Lacy Duarte

Como hemos comentado, Lacy Duarte es una artista uruguaya multidisciplinar. Ha trabajado con pintura, arte textil, objetos, instalaciones. En cuanto a su temática, es particularmente conocida por la referencia al campo uruguayo.

Lacy Duarte (1937-2015) nació en el departamento de Salto, en la frontera con Brasil, y se crio en Mataojo, en un entorno rural al norte del país. Sus primeros años de vida en el campo tendrán una fuerte influencia en la obra de esta artista.

En la adolescencia se mudó a Salto, donde comenzó a asistir al Taller Figari de la Asociación Horacio Quiroga. Allí tomó clases de pintura con José Cziffery, pintor húngaro formado en París en el taller de Henri Matisse.

Sin embargo, la artista uruguaya fue conocida primero por sus tapices, técnica a la que se dedicó de manera principal entre 1967 y 1983. La realización de tapices fue su medio de vida en los años 70, cuando fue destituida del cargo docente por la dictadura militar. Recién en 1981, cuando falleció su esposo (el pintor Aldo Peralta) se dio permiso de retomar la pintura. “Ella misma me confesó cierta vez que no se sintió autorizada a pintar mientras vivió con él” cuenta, la crítica de arte y amiga de Lacy, María Amelia Bulhões, en el catálogo de la exposición Lacy Duarte – Antología (1956-2015) del Museo Nacional de Artes Visuales.

La obra pictórica de Lacy Duarte

En esta ocasión quiero hablar de Lacy Duarte como pintora y en particular de sus pinturas de niñas, muñecas, caballitos y mulitas. Ya dedicaremos otro post a los tapices y arte textil. 

En estas obras hay un trabajo sobre elementos simbólicos que remiten a la infancia y al campo. Se trata de pinturas con un aspecto onírico, compuestas por figuras flotantes que recuerdan a los cuadros de Chagall. Las imágenes son difusas, sobresalen y al mismo tiempo se confunden con el fondo. Sin embargo, esta apariencia onírica no se debe a la ensoñación sino a un ejercicio de memoria: la reconstrucción de un relato propio a través del lenguaje pictórico que permite ir más allá de los límites del lenguaje verbal.

Caminata, Lacy Duarte, Catálogo MNAV, Uruguay

“…me puse a trabajar a partir de la rememoración de vivencias y situaciones que habían sido las mías, durante mi infancia y juventud en el campo…. busqué vincular psicoanalíticamente las trampas usadas en el campo para atrapar animales con las trampas que nosotros mismos nos tendemos como adultos.” Lacy Duarte

En la década de los 90’ la obra de Lacy Duarte nos habla de una búsqueda hacia su identidad personal; es una vuelta a las raíces basada en sus recuerdos íntimos de infancia.

Influencias europeas

En 1990 Lacy viaja a Europa y se ve influenciada por corrientes como la Neovanguardia italiana y el Neo expresionismo alemán. Ambas corrientes —la primera más del ámbito literario y la segunda del ámbito pictórico—tienen que ver con un acercamiento al arte abstracto desde lo lírico, desde el gesto, desde una perspectiva personal y en contacto con lo emotivo.

Pero Lacy tenía la intención de hacer una pintura uruguaya. Decía que lo europeo no la representaba. Necesitaba ir hacia adentro, hacia una pintura más intimista. Conectar con sus raíces en el campo uruguayo. Contar las historias que necesitaba contar a través del lenguaje de la pintura.

La poesía en las pinturas de Lacy Duarte

Además del contexto y las intenciones de la artista, también podemos encontrar en las claves de la abstracción lírica elementos para acercarnos a la obra de Lacy Duarte. Tomemos como ejemplo la obra Buscando espacio.

Buscando espacio, Lacy Duarte, Espacio de Arte Contmporáneo, Uruguay

A través del gesto, Lacy transmite complejidad y vitalidad. Está presente la energía de la artista en su pintura. Una energía que viene de distintas direcciones. Los trazos se cruzan, se mezclan, chocan, se pelean. El gesto constituye gran parte del dinamismo y fuerza de la obra.

También es posible ver la pintura acumulada. El rastro del trabajo de la artista. Es una materialidad sutil, pero con presencia. Intuimos un tema onírico, o en los límites de lo consciente, pero no etéreo sino terrenal.

En cuanto a los colores utilizados, vemos que también contribuyen a ese carácter terrenal. No se utilizan colores primarios puros, sino mezclas y matices. Esto nos invita a la reflexión, a intuir, a hacernos preguntas, a entrar en “zonas grises”.

Por último, observamos que la composición también conforma el relato y nos transmite una sensación de soledad. Un único elemento, la mujer pequeña, en contraste con el fondo. Una soledad que puede ser la soledad del campo y que  podríamos interpretar como reflejo de la intimidad implícita en el trabajo introspectivo de la artista.

Ahora si lo deseas puedes explorar mis obras aquí. También te invito a seguirme en Instagram para mantenerte al día con mis publicaciones y suscribirte a mi Newsletter (al final de esta página) para recibir noticias del blog, eventos y exposiciones. Si te interesa comprar arte puedes escribirme. Estaré encantada de mantenernos en contacto.

Compartir:

Te pueden interesar estas publicaciones: